viernes, 31 de julio de 2009

PLEGARIA

Dios mío,

Aunque yo en algún momento me olvide de tì,

te pido,

por favor,

no te olvides tú de mí.


Porque saber que tú siempre me recordarás,

es un gran consuelo para mi alma,

saber que siempre serás mi amigo

y que cuento contigo.


No sólo para que me des regalitos materiales,

sino porque me sentiré agradecida de tener un amigo

que me ama y me lleva siempre en su corazón.


Caracas, 16-06-2009